sábado, 29 de junio de 2013

¿Formar una familia con miembros nuevos?... FAMILIAS RECONSTITUIDAS

Las consecuencias del divorcio o una ruptura de pareja son sumamente dolorosas y afectan todas las áreas de la vida de los miembros de la pareja: de manera Personal, familiar, económica, social, etc. Cualquier divorcio o separación  es difícil y también, si es el caso, impacta en los hijos.



No importa quién lo pide o los motivos, aún para quien lo solicita, no es sencillo. Además que en efecto, las causas facilitan o retrasan la recuperación. Cómo toda pérdida, se vive un proceso de duelo.  

Una vez que lo has superado, comienza la nueva etapa; cuando deseas empezar una nueva relación, tienes muchas dudas, miedos e inseguridades, ¡es normal! 

Poco a poco irás dando pasos hasta querer avanzar a una zona donde te sientas cómodo (a), en algunos casos se formalizará y quizá formes una nueva familia. Es aquí donde surgen las mayores preocupaciones que se relacionan con los hijos de por medio, tuyos o de la pareja que eliges. 


Algunas dudas que tienen los padres son: 

¿Cómo debo tratar a mi nueva pareja delante de mis hijos?
¿Debo forzar la convivencia?
¿Le dirán papá/mamá? ¿en qué momento?
¿Quién merece más atención?
¿El/Ella puede poner reglas o regañar?
¿Dónde queda el padre/madre que ya no vive con esa familia?
¿Forzar o esperar a que se lleven bien?

Nadie nos da un manual de tiempos y movimientos, seguramente nos equivocaremos y aprenderemos de ello. Cada familia vive situaciones específicas y tiene cualidades particulares, sin embargo, aquí enlistamos algunas ideas que pudieran funcionar para facilitar la convivencia en esta FAMILIA RECONSTITUIDA


* Antes de compartir una casa; acordar los roles que cada integrante de la familia jugará; delimitando funciones que se cumplirán en la nueva estructura, normas y reglas familiares así como estilos de crianza y convivencia con los hijos del nuevo cónyuge.

* Recomendable que la nueva familia opte por un espacio NUEVO para vivir, no elegir alguna de las residencias anteriores, el nuevo lugar puede fortalecer la idea de una nueva familia, nuevos hábitos y acuerdos creados por los que ahí habiten.

* Es importante que haya un tiempo dedicado a cada subestructura, por una parte un tiempo a la pareja como tal, y por supuesto un espacio para compartirlo con los hijos, tanto los dos cónyuges como la madre o el padre individualmente. Con cierta frecuencia suele ocurrir que algún hijo pueda sentirse desplazado por el nuevo cónyuge, por lo que requiere una atención especial.

* En un primer momento, es recomendable que el nuevo cónyuge estableciera una relación de tipo más amistosa, en la que pudiera ganarse la confianza de los niños con el objetivo de crear un nuevo vínculo, sería contraproducente que empezará desde la autoridad o la imposición como sustituto en funciones del padre/madre ausente. ( Es  fundamental el nuevo cónyuge muestre respeto total hacia el otro miembro que no está, y reconozca siempre la limitación en sus funciones y el papel que juega el padre/madre)

* Con relación a las figuras de autoridad o cumplimiento de reglas y acuerdos; hasta que los padrastros o madrastras puedan asumir más responsabilidades de crianza, simplemente pueden observar, prevenir riesgos y supervisar las actividades de los niños y mantener informados a sus parejas si hay algo que opinar.




* Los padres/madres no deben hablar en contra de sus ex maridos/mujeres frente a los niños, su postura debe ser conciliadora, fomentando si es posible, el respeto,  la comunicación y el contacto entre ellos.







*  Crear un sentido de pertenencia a una nueva familia, buscando y aprovechando puntos de unión entre cada uno de los miembros, a través de actividades comunes, viajes, compartiendo confidencias, etc. Haciendo que la relación entre familia biológica y reconstituida sea lo más fluida posible.




* Atender la nueva relación de pareja, no desplazar al nuevo cónyuge de manera agresiva.







* En el caso de que se den conflictos graves, es más adecuado que intervenga el progenitor para evitar que la acción del nuevo cónyuge no sea vista como una intromisión por parte del niño y esto pueda desembocar en más problemas.

* Como en todas las relaciones que formamos; Facilitar una buena expresión emocional de todos los miembros, que haya una buena comunicación y apoyo en los momentos difíciles.

* Mantener expectativas realistas, la adaptación es un proceso que requiere de tiempo y no es algo que vaya a venir de un día para otro, como lo hemos mencionado, cada miembro de la familia tiene caracteristicas especificas, para algunos será mas complicado que para otros. No presionar a ningun hijo (a) a que se adapte pronto, respetar sus tiempos y facilitarle el proceso sin exigirle cambio inmediato.  

* Es probable que surjan sentimientos de culpa en los cónyuges y esto haga que se pueda caer en la permisividad como modo de compensación hacia los hijos, es fundamental tomar conciencia de ello y buscar medios alternativos más adaptativos. 

¡Reconstruir tu vida es algo muy bueno!

Esperamos que este breve artículo sea de utilidad. 

Si requieres asesoría profesional por Terapeutas Familiares  en éste tema, contáctanos para  acompañarte a construir la mejor alternativa de solución específica a tus necesidades. 

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